Duchas vaginales: ¿son realmente beneficiosas?

Primeramente vamos a describir ¿Qué son?

Ésta es una práctica  que consiste en limpiar la vagina con agua y otros líquidos. Generalmente están hechas de agua y vinagre, bicarbonato de sodio o yodo y  vienen en un envase con un rociador para aplicar en forma directa.

Como es un hábito frecuente en las mujeres es importante informar sobre algunos efectos perjudiciales para la salud femenina.

En su mayoría los médicos no recomiendan esta técnica de higiene, ya que puede causar modificaciones en equilibrio de la flora vaginal y la acidez necesaria naturalmente de una vagina sana. Una condición equilibrada incluye bacterias benignas y nocivas que producen un ambiente ácido, el mismo forma un escudo protector en la vagina contra infecciones e irritaciones. 

Existen padecimientos asociados a la utilización de ésta  técnica de higiene tales como:

Vaginosis bacteriana

Enfermedad inflamatoria pélvica

Problemas durante el embarazo

Infecciones Transmisión Sexual

Irritación o sequedad vaginal.

¿En caso de que existiera olores se debería utilizar?

No porque si sientes olores específicos, secreciones, picazón, etc. Son signos de alarma que da tu cuerpo y debes consultar con tu médico especialista en cambio sí realizas duchas vaginales estarías eludiendo síntomas que pueden ayudar a dar un diagnóstico acertado.

Deberías comunicarte con tu médico si llegaras a tener síntomas tales como:

 Secreción vaginal con mal olor

Picazón vaginal y secreciones blancas, verdes o amarillentas con o sin olores.

Ardor, irritación e inflamación dentro o alrededor de la vagina.

Dolor al orinar.

Dolor durante las relaciones sexuales.

Algunos de estos síntomas pueden ser señales de ITS o infecciones por eso es importante no tapar estos síntomas con una ducha vaginal y si buscar ayuda profesional.

 Es importante que sepas que la vagina se limpia sola produciendo mucosidad natural que lava la sangre, el semen y descargas vaginales. También es natural tener distintos olores leves durante el día. Es conveniente que mantengas tu vagina limpia y saludable lavando el exterior con agua tibia.

Existen creencias de que las duchas vaginales después de las relaciones sexuales previenen las ITS y el embarazo, siendo estas convicciones FALSAS.

También es importante que sepas que durante el embarazo las duchas vaginales aumentan las probabilidades de que tengas mayor riesgo de embarazo ectópico o mayor peligro de parto prematuro.

Mantener tu higiene en forma sana y natural además de las consultas frecuentes con tu especialista contribuye a tu  salud.

¿Lista para seguir tu Ciclo?

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