Los alimentos saludables para tu corazón y el ejercicio disminuyen las probabilidades de  sufrir un ACV o trastorno cardiaco.

“Según estadísticas del año 2019: una  mujer muere cada 11 minutos debido a una enfermedad cardiovascular y es una de las principales causas de fallecimiento en las mujeres a nivel mundial.”

Nuestro corazón actúa como una bomba que da impulso a la sangre que circula por todo nuestro cuerpo, la misma que transporta oxígeno y nutrientes además de retirar sustancias residuales, si este flujo circulatorio se cortara, disminuyera pone en peligro la vida.

Por eso es tan importante realizar acciones de prevención y cuidado para el corazón.

Hay ciertos alimentos que contribuyen al cuidado cardiaco tales como:

  • Vegetales y frutas: deben ocupar por lo menos la mitad de tu porción en el plato.
  • Cereales integrales tales como; salvado, avena integral, maíz de grano entero, arroz integral, centeno, cebada de grano entero, burgol, mijo, sorgo, etc.
  • Productos sin o con bajo contenido en grasa; leche descremada, bebidas de soja fortificada, queso, yogur y otros lácteos.
  • Pescados, aves sin piel, carnes magras, legumbres, huevos, y frutos secos sin sal.

Aquí mencionamos algunos alimentos  pero de ninguna manera sustituye a una consulta médica. Por eso es súper importante que consultes a un profesional de la nutrición o un cardiólogo para que haga  plan adecuado para ti. Cada persona es diferente y es un caso particular.

Existen alimentos que se deben limitar en su consumo si se quiere tomar una prevención para afecciones cardiovasculares, algunos son:  

  • Grasas saturadas; están en pizzas, helado, pasteles, snacks y hamburguesas.
  • Grasas trans.; están en productos industrializados, bebidas, frituras y margarinas.
  • Colesterol; lo encontramos en alimentos de origen animal, como fiambres, leche entera,  quesos y huevos.
  • Sodio; lo encontramos en la sal, pero en su mayoría está en el pan, fiambres, salchichas, aderezos, etc.
  • Azucares agregados; es normal que todos los alimentos contengan azúcar de forma natural pero hay que limitar aquellos que contienen un extra agregado. En los rótulos pueden aparecer con los siguientes nombres; jarabe de maíz, fructosa, glucosa, sacarosa, dextrosa, lactosa, maltosa, miel, melaza, caramelo, etc.  

Como vimos algunos de estos componentes se pueden detectar con una lectura concienzuda de los rótulos  y etiquetas de los productos que vamos a consumir. La mayoría de los alimentos envasados contienen la información nutricional necesaria para saber que componentes tienen y su contenido calórico.

Para saber cuántas calorías debes consumir tienes que recurrir a un médico nutricionista que haga el cálculo según tu actividad diaria y tu condición física.

Entre otros cuidados de prevención se toma en cuenta el beber con moderación bebidas alcohólicas, evitar el estrés, tener un buen descanso, realizar controles de presión arterial y hacer un chequeo médico preventivo anual.

 Estas medidas no solo cuidan de tu corazón sino de todo tu organismo.

Tu salud emocional también se ve reflejada en tu organismo, por eso es importante que te mantengas relajada y evites situaciones estresantes.

Primeramente vamos a describir ¿Qué son?

Ésta es una práctica  que consiste en limpiar la vagina con agua y otros líquidos. Generalmente están hechas de agua y vinagre, bicarbonato de sodio o yodo y  vienen en un envase con un rociador para aplicar en forma directa.

Como es un hábito frecuente en las mujeres es importante informar sobre algunos efectos perjudiciales para la salud femenina.

En su mayoría los médicos no recomiendan esta técnica de higiene, ya que puede causar modificaciones en equilibrio de la flora vaginal y la acidez necesaria naturalmente de una vagina sana. Una condición equilibrada incluye bacterias benignas y nocivas que producen un ambiente ácido, el mismo forma un escudo protector en la vagina contra infecciones e irritaciones. 

Existen padecimientos asociados a la utilización de ésta  técnica de higiene tales como:

Vaginosis bacteriana

Enfermedad inflamatoria pélvica

Problemas durante el embarazo

Infecciones Transmisión Sexual

Irritación o sequedad vaginal.

¿En caso de que existiera olores se debería utilizar?

No porque si sientes olores específicos, secreciones, picazón, etc. Son signos de alarma que da tu cuerpo y debes consultar con tu médico especialista en cambio sí realizas duchas vaginales estarías eludiendo síntomas que pueden ayudar a dar un diagnóstico acertado.

Deberías comunicarte con tu médico si llegaras a tener síntomas tales como:

 Secreción vaginal con mal olor

Picazón vaginal y secreciones blancas, verdes o amarillentas con o sin olores.

Ardor, irritación e inflamación dentro o alrededor de la vagina.

Dolor al orinar.

Dolor durante las relaciones sexuales.

Algunos de estos síntomas pueden ser señales de ITS o infecciones por eso es importante no tapar estos síntomas con una ducha vaginal y si buscar ayuda profesional.

 Es importante que sepas que la vagina se limpia sola produciendo mucosidad natural que lava la sangre, el semen y descargas vaginales. También es natural tener distintos olores leves durante el día. Es conveniente que mantengas tu vagina limpia y saludable lavando el exterior con agua tibia.

Existen creencias de que las duchas vaginales después de las relaciones sexuales previenen las ITS y el embarazo, siendo estas convicciones FALSAS.

También es importante que sepas que durante el embarazo las duchas vaginales aumentan las probabilidades de que tengas mayor riesgo de embarazo ectópico o mayor peligro de parto prematuro.

Mantener tu higiene en forma sana y natural además de las consultas frecuentes con tu especialista contribuye a tu  salud.