Ya que mayormente según estadísticas las mujeres son mayormente más afectadas que los hombres es importante que tengamos esta información.

La fibromialgia es un padecimiento que a afecta a todo el cuerpo con dolores y molestias. Se suele presentar síntomas tales como, trastornos de sueño, cansancio en aumento, trastornos emocionales o pérdidas de memoria, etc.

Actualmente existen tratamientos que pueden disminuir o prevenir que algunos síntomas se agraven.

Las personas con mayor riesgo a sufrir fibromialgia son aquellas que están en un grupo de riesgo determinado tales como:

  • Quienes sufren obesidad
  • Personas fumadoras
  • Aquellas con patologías relacionadas con articulaciones (artritis reumatoide, lupus, etc.)
  • Aquellas con antecedentes familiares con fibromialgia, sería por herencia genética.
  • Haber sufrido traumatismo cerebral o en la medula espinal.
  • Quienes sufren de estrés o traumas psicológicos.

Los síntomas más frecuentes son:

  • Un dolor permanente.
  • Fatiga extrema y cansancio que no disminuye con un buen descanso.
  • Además de problemas de memoria y concentración.
  • Problemas psicológicos (depresión, ansiedad, inestabilidad emocional).
  • Calambres y dolores musculares en extremidades.
  • Migrañas.
  • Colon irritable
  • Un ciclo menstrual doloroso
  •  Sensibilidad a cambios de temperatura, ruidos o luces.

Estos son algunos de los más frecuentes existen otros, que van variando según cada paciente, por eso es conveniente siempre consultar profesionales de la salud para corroborar el diagnostico.

Existen circunstancias que pueden hacer que los síntomas se intensifiquen estos pueden ser:

Alteraciones hormonales producidas por el periodo menstrual o un embarazo, situaciones estresantes o cambios en el clima.

Existen tratamientos para esta enfermedad que son para aliviar el dolor provocado por la misma, además de psicoterapia. También para mitigar los síntomas es importante que duermas el tiempo necesario para descansar, tengas una actividad física constante, y puedas probar medicinas alternativas no invasivas que induzcan a relajar el cuerpo y la mente.

Imaginemos poder lograr tener un control completo de nuestras emociones para que no, nos jueguen en contra.

Como mujeres lograr esto, nos favorecería mucho ya que sufrimos constantemente cambios hormonales en nuestro ciclo y esto nos puede llevar a ser más  vulnerables ante diversas situaciones.

Para ello vamos a hablar de algo que se encuentra en auge por las neurociencias y la psicología, ésta es la Inteligencia Emocional.

¿Qué es la inteligencia emocional y como puede ayudarnos?

Uno de los precursores del estudio de la misma, fue el psicólogo Daniel Goleman, quien expresa en sus libros que las emociones están diseñadas para guiarnos y no para dañarnos. Lo mejor es que se ha descubierto que esta clase de inteligencia se puede desarrollar en cada uno de nosotros con nuestro propio trabajo interno, permitiendo controlar nuestras emociones.

¿Cómo podemos desarrollarla?

Una de las maneras más sencillas para comenzar a ejercitar el dominio emocional es, siendo consciente de nuestras propias emociones, volviéndonos observadores de nuestros propios sentimientos para poder controlarlos.

Y la siguiente manera es regular nuestras propias emociones, luego de identificar nuestro sentimiento, detenernos unos segundos y reflexionar nuestra reacción antes de actuar, tomando el control de nuestra mente racional.

Lograr el dominio de nuestras emociones puede ayudarnos a mejorar nuestras relaciones sociales, motivación, empatía, optimismo, pensamientos positivos que puedan ayudarnos a tomar mejores decisiones para tener una vida mas plena.