¿Qué es?

Es una alteración del sueño, es la incapacidad de dormir o levantarse muy temprano. Este trastorno en forma crónica crea dificultades para la rutina diaria o para el cuidado personal. El insomnio afecta a la salud física y emocional, además altera los ritmos circadianos del cerebro.

¿A quiénes les puede afectar?

Según estadísticas y estudios las mujeres tienen mayores probabilidades de padecerlo, ya que sin distinción de edad muchas sufren de peor calidad del sueño que el sexo opuesto, con períodos de sueño cortos y somnolencia al despertar.  

Las mujeres adultas corren mayor riesgo de sufrirlo. Otros grupos de riesgo son:

Quienes sufren estrés

Personas con depresión u otras afecciones mentales

Aquellos que trabajan de noche o tienen horarios rotativos.

Viajeros de larga distancias con cambios de horario.

Personas con afecciones tipo apnea del sueño, asma o fibromialgia.

¿Cómo detectar los síntomas?

Los más comunes pueden ser problemas para dormir, permanecer dormida, o despertar muy temprano.

Cómo consecuencia durante el día puedes experimentar cansancio, poca energía, ansiedad, depresión o irritabilidad y falta de concentración.

El insomnio a las mujeres puede provocarles cansancio, ansiedad o irritabilidad.

La ausencia de un buen descanso aumenta los riesgos de problemas de salud físicos o emocionales, obesidad, diabetes, hipertensión, ACV, y en el caso de las mujeres mayores aumenta el riesgo de caídas.

¿Qué tratamientos hay?  

Si el insomnio es por un cambio de corto plazo en la rutina, el ritmo de sueño se adaptara solo.

Cuando existe en forma crónica o por periodos largos, es recomendable buscar ayuda profesional con terapias cognitivo-conductual y medicación bajo receta.

También existe la posibilidad de que el insomnio sea un síntoma o efecto secundario de otro problema de salud, en ese caso es útil que le consultes a tu médico para saber cuál es el tratamiento adecuado.   

Actualmente existen muchas formas de tratamiento, lo más importante es que busques la ayuda profesional adecuada.

Primeramente vamos a describir ¿Qué son?

Ésta es una práctica  que consiste en limpiar la vagina con agua y otros líquidos. Generalmente están hechas de agua y vinagre, bicarbonato de sodio o yodo y  vienen en un envase con un rociador para aplicar en forma directa.

Como es un hábito frecuente en las mujeres es importante informar sobre algunos efectos perjudiciales para la salud femenina.

En su mayoría los médicos no recomiendan esta técnica de higiene, ya que puede causar modificaciones en equilibrio de la flora vaginal y la acidez necesaria naturalmente de una vagina sana. Una condición equilibrada incluye bacterias benignas y nocivas que producen un ambiente ácido, el mismo forma un escudo protector en la vagina contra infecciones e irritaciones. 

Existen padecimientos asociados a la utilización de ésta  técnica de higiene tales como:

Vaginosis bacteriana

Enfermedad inflamatoria pélvica

Problemas durante el embarazo

Infecciones Transmisión Sexual

Irritación o sequedad vaginal.

¿En caso de que existiera olores se debería utilizar?

No porque si sientes olores específicos, secreciones, picazón, etc. Son signos de alarma que da tu cuerpo y debes consultar con tu médico especialista en cambio sí realizas duchas vaginales estarías eludiendo síntomas que pueden ayudar a dar un diagnóstico acertado.

Deberías comunicarte con tu médico si llegaras a tener síntomas tales como:

 Secreción vaginal con mal olor

Picazón vaginal y secreciones blancas, verdes o amarillentas con o sin olores.

Ardor, irritación e inflamación dentro o alrededor de la vagina.

Dolor al orinar.

Dolor durante las relaciones sexuales.

Algunos de estos síntomas pueden ser señales de ITS o infecciones por eso es importante no tapar estos síntomas con una ducha vaginal y si buscar ayuda profesional.

 Es importante que sepas que la vagina se limpia sola produciendo mucosidad natural que lava la sangre, el semen y descargas vaginales. También es natural tener distintos olores leves durante el día. Es conveniente que mantengas tu vagina limpia y saludable lavando el exterior con agua tibia.

Existen creencias de que las duchas vaginales después de las relaciones sexuales previenen las ITS y el embarazo, siendo estas convicciones FALSAS.

También es importante que sepas que durante el embarazo las duchas vaginales aumentan las probabilidades de que tengas mayor riesgo de embarazo ectópico o mayor peligro de parto prematuro.

Mantener tu higiene en forma sana y natural además de las consultas frecuentes con tu especialista contribuye a tu  salud.

En el marco del día mundial de la tiroides que se celebra el 25 de mayo. Es una fecha que se escogió para crear conciencia sobre las enfermedades tiroideas e incentivar a su reconocimiento y detección  temprana. Teniendo en cuenta el gran  impacto que afecta en la salud de personas de diversas edades.

¿Qué es la tiroides?

La tiroides es una glándula hormonal pequeña ubicada en la base del cuello parte del sistema endocrino. La misma produce la hormona tiroidea que controla muchas funciones de nuestro cuerpo, tales como la rapidez al quemar calorías o el ritmo de tu corazón. Las anomalías producidas en su funcionamiento glandular hacen que produzca exceso o escasez de la hormona. En líneas generales las mujeres son más afectadas, más frecuentemente después del embarazo o luego de la menopausia.

¿Qué consecuencias en las mujeres traen las afecciones en la tiroides?

Dificultades en el ciclo menstrual:

La tiroides controla tu ciclo menstrual. Según la cantidad hormonal puede hacer que tus períodos sean irregulares escasos  o prolongados. También puede producir amenorrea (ausencia del periodo) o en casos más complejos menopausia prematura.

Problemas para quedar embarazada:

Así mismo como afecta al periodo, también lo hace a la ovulación, dificultando poder quedar embarazada.

Problemas durante el embarazo:

Un padecimiento de tiroides no tratado de manera adecuada, puede tener consecuencias para la salud de la mamá, tales como parto prematuro, aborto espontáneo o pre-eclampsia y además afectar al bebé en su desarrollo físico y cerebral.

¿Qué clases de enfermedades en la tiroides afectan a las mujeres?

Bocio: incremento anormal del tamaño de la glándula tiroidea.

Tiroiditis: inflamación en la tiroides, ocurre cuando tu sistema inmunitario ataca la glándula tiroidea.

Hipertiroidismo: aumento más de lo necesario de la hormona tiroidea.

Hipotiroidismo: disminución en la producción de hormonas tiroideas.

Cáncer de tiroides: en la mayoría de los pacientes con este tipo de cáncer tienen un tipo de nódulo asintomático. Frecuentemente se trata con cirugía.

Si bien proporcionamos datos útiles sobre la tiroides, queremos destacar la importancia de realizar consultas médicas y controles de rutina anuales o mensuales.

Si sientes algún bulto o molestia, notas irregularidades en tu periodo, ante cualquier síntoma de alarma, es relevante que busques ayuda profesional.

Mujer Alerta siempre está acompañándote y siéndote útil para agendar citas y análisis médicos.

Lo más relevante es averiguar cuál es tu peso saludable, ya que puede variar con las características individuales (edad, contextura, etc.) de cada persona. Tu peso sea en exceso o escases puede afectar tu capacidad reproductiva o traerte complicaciones en el embarazo u otras afecciones más. En líneas generales no hay una receta mágica para perder o ganar peso para todas las mujeres, ya que el organismo de cada una actúa de forma diferente.

¿Cómo averiguar mi peso saludable?

Es de gran utilidad averiguar tu IMC (índice de masa corporal) para que sepas en que rango te encuentras…El IMC combina tu peso y altura para calcular el % de grasa en el cuerpo.

Otro método puede ser medir el perímetro de tu cintura. Las mujeres que tienen más de 88cm o 35pulg. Corren mayores peligros de sufrir trastornos causados por sobrepeso.

El bajo peso, sobrepeso u obesidad aumentan la exposición a padecer dificultades importantes en la salud tales como:

Alteraciones en el ciclo menstrual

Osteoporosis

Depresión

Problemas respiratorios

Cáncer

Diabetes

Colesterol

Trastornos cardíacos y cerebrales

Dificultades en el embarazo

¿Qué me puede hacer más vulnerable a perder mi peso saludable?

Genes y precedentes familiares

Metabolismo

Edad

Trauma

Medicamentos

Sedentarismo

Consejos que pueden ser útiles para conseguir un peso saludable:

Tomar  metas realistas. Es muy importante que consultes con tu médico de cabecera sobre lo que deseas lograr y como lo quieres realizar.

Planea tu alimentación con tiempo y dedicación en tu hogar.

Focalízate en consumir alimentos nutritivos, ricos en vitaminas y minerales.

Toma nota de todo lo que comes habitualmente y la actividad física que realizas. También anota las calorías que contienen lo que bebes a diario.

Ponte límites con los tiempos frente a las pantallas y suplanta el hábito con actividad física.

Duerme lo necesario y controla tus niveles de estrés, que la falta de descanso o los nervios aumentan los niveles de cortisona en tu cuerpo y producen aumento de peso.

Si notas que tu peso es mayor o inferior al que te correspondería por tu IMC, es importante que hagas consultas con tu médico y nutricionista. De esa forma pueden guiarte a conseguir tu peso adecuado y hacerte controles de rutina.

Ante un enemigo que afecta un importante porcentaje de mujeres, es relevante tener información sobre: ¿Qué es, su origen y cómo prevenirlo?

Éste es un cáncer que da su origen en los tejidos de las células mamarias. Si bien en forma poco frecuente afecta en algunos casos a hombres, es mayormente padecido por mujeres. Es importante la concientización del mismo en la comunidad para favorecer a la detección temprana que esta directamente ligado con la probabilidad de superarlo.

Existen algunos factores que pueden aumentar las probabilidades de riesgo, que también van cambiando según la genética de cada persona. Estos pueden ser:

La edad, a partir de los 40 y 50 años el porcentaje de riesgo se incrementa y después de los 75 años disminuye.

La etnia, las mujeres blancas son más propensas al riesgo de padecerlo. Sin embargo las asiáticas y africanas son las que poseen menos peligro de contraerlo.

El factor genético, por antecedentes familiares por genes hereditarios, antecedentes personales de haberlo padecido anteriormente.

Exposición a radiación, por  tratamientos en el tórax durante la infancia o en primeras etapas de la vida adulta.

La obesidad y el consumo de alcohol aumentan los riesgos de contraerlo.

Tener la primera menstruación antes de los 12 años.

Comenzar la menopausia a una edad mayor.

Terapia hormonal para tratar la menopausia o el consumo de estrógenos a lo largo de la vida.

Nunca antes haber estado embarazada o un haber tenido embarazos tardíos.

Formas de prevenirlo:

Consultar con tu médico especialista, sobre tu historia clínica y cuando necesitas hacer exámenes clínicos. Ten presente que la importancia de los análisis es para favorecer la detección temprana e incrementar los porcentajes de superarlo.

Ten presente realizar un autoexamen periódicamente en tus mamas para intentar notar si hay algún cambio, bulto u otra inconsistencia y avisarle a tu medico inmediatamente. Esto no suplanta los análisis clínicos que son más específicos, pero si ayuda a identificar signos inusuales con rapidez.

Beber alcohol con moderación.

Haz ejercicio con frecuencia y si no acostumbras a hacerlo consúltale a tu médico que actividad es recomendable para ti.

Mantener un peso saludable para tu índice corporal.

Eligen una dieta saludable, se recomienda una dieta mediterránea por su contenido de alimentos de origen vegetal, cereales, frutas, vegetales, aceite de oliva y pescado. Además de reducir el riesgo de contraer cáncer de mama reduce el nivel de colesterol.

Ten en cuenta siempre consultar a tu médico y realizar los controles de rutina para estar saludable.

También algunas de las recomendaciones de prevención como mejorar tu dieta, la ingesta de alcohol moderada, hacer ejercicio, etc. contribuye a beneficiar tu salud y bienestar físico.

Mujer Alerta siempre está junto a vos, gracias por ser parte de nuestra comunidad!

Sin importar en la etapa de nuestra vida que estemos atravesando, estamos en constantes cambios y continuamos creciendo en distintos aspectos.

Generalmente esos cambios, a veces nos producen ansiedades o miedos de no poder adaptarnos a ellos. Pero muchas veces no podemos tener control absoluto de ello, puesto que no podemos detener el tiempo y a veces escapa de nuestras manos controlar cambios que se producen en nuestro cuerpo.

Pero la idea principal es centrarnos en lo que si podemos hacer o la actitud positiva que debemos tener para enfrentar esa realidad y lograr disfrutar esa nueva etapa que se abre ante nosotras.

Sea de niña a adolescente, de la pubertad a mujer adulta y así hasta llegar a la senectud. Lo importante es como educamos nuestra mente para enfrentar las distintas etapas y no dejarnos guiar por los tabúes de la sociedad que no construyen más que prejuicios que logran disminuir la autoestima.

Una de las claves propuestas por expertos es encontrar nuestras capacidades personales y resilientes para poder adaptarnos a los cambios de circunstancias.

En el caso de los cambios en la adolescencia, es importante que pueda obtener herramientas para desarrollarse en forma autónoma con la sociedad, respetando su espacio íntimo y que pueda fortalecer en forma sana su contexto social con sus amistades.

En la etapa de la madurez, si bien hay muchos más momentos de estabilidad puede ser un desafío mantener un equilibrio entre todas las responsabilidades y el deseo personal. Por eso es importante lograr obtener espacios y tiempo para uno mismo.

Cuando llega la senectud es importante afrontar de la mejor manera la jubilación y aprovechar ese tiempo para realizar todo aquello que se fue postergando a lo largo de los años por falta de tiempo.

Lo más importante no es la edad que tengamos sino cómo la vivimos. Es importante recordar que nuestra actitud puede marcar la diferencia, y si es positiva tendrás los mejores resultados.

Diversificar nuestras amistades es muy útil. Tener amigos de distintas edades amplían nuestras perspectivas y logran ayudarnos a vencer la soledad.  

Prepararse y tomar decisiones sobre el estilo de vida que quieres llevar o la actitud que vas a tomar, es parte de tomar el control sobre la calidad de vida que quieres tener.

Siempre tener buena actividad física, alimentarse en forma saludable y actitud positiva, son los tres pilares que contribuyen a la salud física, por ende se refleja en la salud mental y cognitiva.

Side view of serene woman sitting on sandy beach against blue sky outdoors

Por último es útil  recordar que no eres la única persona que atraviesa estos cambios, podrías buscar un espacio de contención y apoyo con otras mujeres que puedan entender tu situación.